Mascotas, Perros

Dependencia emocional en perritos

Los canes son seres sociales por naturaleza, adoran ser parte de un grupo. Sin embargo, cuando la compañía humana se convierte en una necesidad, puede traer como consecuencia una dependencia emocional. Los perros dependientes de sus dueños, necesitan de la presencia constante de éstos para mantenerse felices, e incluso, debido a la sobreprotección, les cuesta enfrentar la vida solos.

La dependencia emocional o estrés por separación puede perjudicar la salud de una mascota, en el siguiente artículo abordaremos las causas, síntomas y consejos de adiestramiento para evitar esta problemática.

¿Por qué es un problema?

Hay muchas razones por las que la dependencia emocional en los perritos puede convertirse en un problema. Acostumbrarlos a nuestra presencia puede derivar al síndrome de ansiedad por separación con consecuencias imprevisibles, como dificultades para convivir con otros canes y problemas de salud derivados del estrés.

Esta dependencia emocional puede tener efectos negativos para la salud del perro ya que genera mucho estrés. Según el etólogo Noel Espinosa, el desgaste metabólico que supone tener niveles altos de estrés funciona igual que en las personas: hace que el perro llegue antes a anciano, y su calidad de vida en edades avanzadas sea mucho peor. Si el cuidador se separa del animal durante un período más largo, como por ejemplo un viaje, podría dejar de comer, sufrir depresión y padecer tristeza, dando lugar a que bajen las defensas de su sistema inmunitario.

¿Qué lo causa?

Un perro dependiente es aquel al que no se le ha permitido adquirir herramientas de autogestión y al que no se le ha dejado tomar decisiones. Eso provoca, entre otros, que el animal esté pendiente de su tutor cuando hay que tomar una decisión ante una situación relativamente novedosa, como podría ser la presencia de perros desconocidos, o encontrarse en nuevos entornos.

 

Este hiperapego del perro a su cuidador o cuidadores, también tiene mucho que ver con una mala gestión de estrés derivada de un destete temprano del cachorro. Los expertos recomiendan que las crías de perro, al igual que las de gato, no sean destetadas antes de las seis semanas de vida. Ese período es vital, tanto a nivel de salud (la leche materna es el alimento más completo que puede recibir un animal), como a nivel emocional (apego y seguridad)

¿Cómo evitar el apego en nuestros perritos?

Ante todo, es importante enseñar a tu mascota a ser más independiente, comunicarle que puede estar tranquilo y seguro sin nosotros.

Podemos incorporar a su rutina juguetes y accesorios en los que no necesite de nuestra ayuda o intervención para interactuar con ellos. Algunas alternativas son los Kong, alfombras y juguetes cognitivos. Estos estimularán los instintos de rastreo y olfato motivando a tu can a usar sus patitas y hocico para obtener treats de los agujeros y compartimentos de los artículos mencionados.

Si además, le sumamos que el perro pueda mentalizarse –es decir– que el perro pueda prever cuándo nos vamos a ir, la ansiedad interna se reducirá mucho.

Esto se puede lograr avisando al perro de que nos vamos a ir, con antelación suficiente. Ya que muchas veces esta ansiedad proviene del “no saber qué pasará” del perrito.

En situaciones mucho más graves es posible que tengas que recurrir a fármacos o feromonas para complementar el aprendizaje emocional del perro y reducir los síntomas, siempre bajo la recomendación de un veterinario.

Otra herramienta que podría ayudarnos es la aromaterapia en perros. Una gran alternativa es el perfume hipoalergénico de 4 patitas Peace and Love, que contiene aceite esencial Yiang Yiang, conocido por sus capacidades calmantes.

Y así es como –poco a poco– podremos irnos separando, por períodos cortos, sin que nuestro perro sufra malestar. Iremos ganando terreno al problema y el perro finalmente dejará de sufrir un día. Siempre con paciencia y empatía.

Entradas relacionadas